La vendieron la moto

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¡¡La vendieron la moto!!

A Laura desde la infancia la conducen por esta senda,  hay que  estudiar y formarse por enriquecimiento personal y para luego tener una buena formación y acceder al mercado laboral. Estudio derecho como su padre combinando con su pasión que es la pintura. Una vez licenciada comenzó como pasante en un bufete muy renombrado aunque su ilusión era  montar un tenderete en el retiro y vender sus cuadros.

De pasante  a contratada y ella sin decir nada, era lo que esperaban  y ella estaba muy bien enseñada. El siguiente paso de esa senda es muy fácil de imaginar, este y todos los pasos de esta senda que por desgracia la marcaron a Laura y la gran mayoría de mujeres de su generación.

¿Laura no hay ningún compañero de trabajo que te haga tilín? la preguntaba su madre con toda la ternura del mundo. Va siendo hora de formar un hogar, ya tienes trabajo fijo y una edad.

Laura estaba enamorada hasta los huesos del pianista del café de los Austrias, pero de ella se esperaba una boda con un juez o un abogado para hacer completo el agrado.  Ella obediente se caso con un colegiado, se fue a vivir a un residencial  aunque su sueño era vivir en el centro donde la rodean, cines y teatros, bares, cafés y tertulias, conciertos y conferencias, museos y cachondeo que es lo que la hace feliz y la enriquece.

Cambió el ático en el centro rodeado de sus cines y teatros… por al adosado en el residencial con cenas de lo mas formal en su agenda cultural. En esas reuniones de apariencia amable y familiar siempre está el graciosillo que como te retrases un poco en dar la buena nueva te recuerda con su elegante ironía el siguiente paso que está marcado y Laura sin darse cuenta es abogada, amante esposa y madre abnegada de la parejita pre diseñada.

Con ese ritmo de vida, trabajo, niños , marido, reuniones de vecinos amigos, mas trabajo y mas cuidados a niños. No tiene tiempo de pensar y mirar su vida con perspectiva, ella no sabe si es feliz, sabe que es Laura con casi todas las metas que la marcaron cumplidas.

Al crecer sus hijos y tener que empezar ella a formarles y crear su senda, se paró a pensar. De golpe la asaltaron las lágrimas, el sofoco, el agobio ,y todos los mocos. Se quedó sin respiración y dando una gran exhalación, soltó aire y grito  NOOOOOO.

No a elegir sus estudios, profesión, amigos, amantes y demás participantes les quiere dar información. formación y mucha decisión. Quiere hijos inteligentes, que sean independientes y sobre todo felices. Que vivan la vida y no la vean pasar que disfruten y participen de ella. Que no se carguen trabajo y vida social para  que no tengan tiempo ni de respirar.

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